EL POZO DE LA REINA
El fuego sigue ardiendo

BETTINA MURUZÁBAL
Curaduría: INÉS DRANGOSCH
El aroma de la mata verde envuelve la sala.
La voz amorosa de Bettina nos habla del linaje aónikenk y del liderazgo de la Cacica María, cuya historia fue silenciada por 200 años. Ella recupera esa voz con voz propia.
Detalles, hallazgos que van armando el rompecabezas de la Patagonia en clave femenina.
Si como dice John Berger, las imágenes nacen para representar lo ausente, esa representación sobrevive a lo representado.
Las obras de Bettina atravesadas por la confluencia de lo aónikenk y la cultura europea, recuperan la memoria y renuevan su mirada como artista. Porque el fuego sigue ardiendo.
Hay una fuerza frágil en sus trabajos; son caricias y golpes de viento furioso al mismo tiempo. Y en esta aparente contradicción radica su belleza.
Toda imagen encarna un modo de ver el mundo. La forma visual y el significado político o ideológico son inseparables.
Así las hojas de mata verde que nunca caen y siempre conservan su color; la desolación del calafate con sus espinas casi como defendiendo un territorio, nos hablan de una poética sobrela resistencia y el permanecer.
-Soy lo que habito- dice ella.
Todas sus obras son metáforas de un mismo cielo.
Inés Drangosch, agosto 2026
agosto/septiembre 2026

RECOLECCIÓN DE MATA VERDE
Objeto, 45 x 50 cm

HABITAR EL CRUCE
Objeto, cm

PATAGONIA
Impresión Fine Art sobre papel Canson 310 g (100 % algodón), 35 x 35 cm

Reseña histórica de la Cacica María
María (1789–1842), cacica Aónikenk por linaje familiar, fortaleció su liderazgo gracias a su carisma y habilidades políticas. Constituye uno de los casos más excepcionales de liderazgo femenino documentados en la Patagonia del siglo XIX, con un control territorial extraordinario que abarcaba desde el Estrecho de Magallanes hasta Carmen de Patagones, consolidando la paz para su pueblo, el comercio y la diplomacia con los europeos.
Su figura, casi olvidada durante doscientos años, reapareció en investigaciones recientes que destacan su papel clave en la historia patagónica y su sorprendente visita a las Islas Malvinas. Distintas bitácoras de exploradores y científicos de la época la nombran y reconocen como una destacada oradora y una líder respetada por su comunidad. En 1831 fue invitada por Luis Vernet a Isla Soledad para afianzar el comercio. Recibida con honores, participó en ceremonias sociales, recibió un vestido y obsequió un quillango a María Sáez de Vernet.
Tras su muerte, el pueblo Aónikenk encendió fogatas durante tres días a lo largo de la costa patagónica, en señal de duelo y homenaje. Hoy, nuevas investigaciones recuperan su memoria y la restituyen como una figura fundamental de la historia patagónica.






ALFORJAS
Objeto encontrado, lona y cuero, medidas variables
PATEN ZORRA
Fotografía, impresión Fine Art sobre papel Canson 310 g (100 % algodón), 10 x 10 cm
LAS HOGUERAS ARDEN EN SU HONOR
CACICATO
PUERTO SOLEDAD
YSLAS MALVINAS POR VERNET
Impresión Fine Art sobre papel Canson 310 g (100 % algodón), 35 x 35 cm y 13 x 23 cm


PATAGONIA: GRAFIAS EN EL TIEMPO
Objetos, 50 x 80 cm y 45 x 80 cm

PATAGONIA: GRAFIAS S. XVIII
Objeto, 50 x 80 cm

ENCUENTRO. MALVINAS
Objeto, medidas variables




RETRATO RITUAL
Fotografías. Impresión Fine Art sobre papel Canson 310 g (100 % algodón),, 35 x 35 cm

FUEGO LÍQUIDO
Objeto, 170 x 25 cm (medidas variables)

CACICA. CARTOGRAFÍA GEOGRÁFICA Y AFECTIVA
Objeto, 7 x 5 cm

FRAGMENTO POEMA ROJO
Objeto,




POEMA ROJO PARA M.S.
Objeto textil, 120 cm x medidas variables en ancho
LA CONTRADANZA
Objeto, 40 x 24 cm
INTERIORES. PUERTO SOLEDAD
cm
DONDE LAS PIEDRAS SUEÑAN




EL VIENTO CACICA
Registros performáticos

QUILLANGO - Kai Ajnun
Pieza encontrada. Piel de guanaco y tela cocida en punto cruz, 203 x 152 cm

UNA BOLSA PARA JONAFA,
medidas variables
Bettina Muruzábal (Puerto San Julián, Santa Cruz, Argentina, 1967) vive y trabaja en Río Gallegos. Desde 1991 desarrolla una sostenida trayectoria artística con exhibiciones individuales y una activa participación en proyectos colectivos. Su obra ha sido presentada en destacadas exposiciones nacionales e internacionales. La Patagonia constituye el núcleo de su investigación artística. Desde una práctica que dialoga con el territorio y los espacios de la memoria, su trabajo indaga las huellas del olvido, las tensiones de la historia y las múltiples narrativas que configuran la identidad patagónica.
A lo largo de su carrera ha recibido numerosas distinciones, premios y becas. En 2023 fue designada Académica Delegada por la Provincia de Santa Cruz ante la Academia Nacional de Bellas Artes (ANBA). Ese mismo año obtuvo una beca de ArtHaus para participar de la Conferencia Anual del CIMAM, realizada en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA), y fue distinguida por la Municipalidad de Río Gallegos como Mujer Destacada, en reconocimiento a su compromiso con la sociedad santacruceña. En 2022 recibió una beca para participar del Congreso Internacional de Críticos de Arte De qué hablamos cuando hablamos de la crítica en el siglo XXI, organizado por la Asociación Argentina de Críticos de Arte y las Fundaciones Grupo Petersen. En 2024 integró la residencia Cielos oscuros. El infinito en un punto, del Proyecto La Zona, en Mar del Plata, Argentina. Entre 2018 y 2019 fue becaria del Taller de Capacitación en Museos y Vinculación Comunitaria de TyPA, desarrollado en Puerto Deseado con el apoyo de las Fundaciones Grupo Petersen. En 2015 obtuvo una beca del Fondo Nacional de las Artes (FNA) y del Centro Cultural Kirchner (CCK). En 2000 fue becaria de la Fundación Antorchas e invitada por Gráfica Contemporánea a realizar una residencia artística en la Universidad Estatal de NuevaYork, Estados Unidos.
Es profesora y licenciada en Artes Visuales, egresada de la Escuela Superior de Artes Visuales Martín Malharro y de la Universidad Nacional de las Artes (UNA). Sus obras integran colecciones públicas y privadas de Argentina y del exterior, entre ellas las del Museo Nacional de Arte de Cluj-Napoca (Rumania), el Samuel Dorsky Museum of Art de la Universidad Estatal de Nueva York (Estados Unidos) y el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario (Argentina).
María Inés Drangosch (Buenos Aires, 1956). Vive y trabaja en Mar del Plata. Profesora de Artes Visuales egresada de la Escuela Martín Malharro, ha consolidado una vasta trayectoria en las artes plásticas marcada por una poética personal que explora los límites entre la abstracción conceptual y la observación minuciosa de lo cotidiano. En su trabajo conviven la fascinación por los mapas, los diagramas y el texto como imagen, articulando un diálogo fluido entre las escalas macroscópicas del pensamiento y lo concreto de su entorno sensible.
Su producción ha recibido el impulso de becas e instituciones de referencia como el Fondo Nacional de las Artes, la Fundación Antorchas, Proyecto Trama y LIPAC (Centro Cultural Ricardo Rojas). Ha obtenido reconocimientos como el Primer Premio Nacional UADE (2010), el Premio Igualdad Cultural (2013), la Mención del Jurado en el Salón Nacional de Rosario (2014), el Premio Lobo de Mar (2011) y el Premio Alfonsina (2021). A lo largo de su carrera ha exhibido de forma individual y colectiva en espacios e instituciones como Fundación Proa (Crear Mundos), Museo MAR (El orden y el accidente), Centro Cultural Recoleta, Palais de Glace, Galería Praxis, Smol y Galería Tokonoma, además de representar a la Argentina en ámbitos internacionales como la 14ª Bienal de Curitiba (Brasil), la Art Academy of Cincinnati (EE.UU.) y Galería Jacobo Karpio (Costa Rica). Su obra integra prestigiosas colecciones como la Ella Fontanals-Cisneros Collection, Colección Mauro Herlitzka, Museo MARCO, Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Pettoruti y Colección UADE.